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Para nuestra patria cautiva, la libertad de morir consumida de amor (Mahmud Darwish)


M. Darwish

Adonis


Nizar Qabbani
 


Al-Sayyab


Nazik Al Malaika
 

  
Al-Bayati


Muhammad
 Al Magut

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Naguib Mahfuz

 

 

Nizar Qabbani 

Traducción del árabe por

María Luisa Prieto  

DIARIO DE UN ESTUDIANTE FRACASADO

 

¿Qué he de hacer?

¿Qué es exactamente lo que me pides?

En la escuela del amor he gastado mi vida,

durante noches y noches estudiaba, memorizaba...

He hecho todos los deberes,

todo lo que se podía hacer en la alcoba del amor

lo he hecho...

todo lo que se podía grabar en palo de rosa

lo he grabado...

todo lo que se podía dibujar:

letras, puntos y círculos,

lo he dibujado.

¿Por qué, entonces, mi cuaderno está lleno de suspensos?

¿Por qué menosprecias mi historial,

mis facultades y mi arte?

Aún no entiendo, amiga mía,

qué he de hacer.

                       

¿Qué he de hacer?

Dios sabe que me he dedicado

exclusivamente a tus pechos,

me he comportado como un artista principiante,

he cansado y maltratado el mármol

desde los tiempos de la esclavitud

sin conseguir ningún premio.

Soy, desde joven,

de tus pechos escultor sin recompensa,

cargo la arena a la espalda

y la arrojo en el mar del infinito.

Llevo desde el año dos mil antes del pecho

haciendo lo mismo...

¿Por qué, amiga mía,

me pides que comience desde el principio?

¿Por qué se ataca ahora mi ingenio

y las formas de mi arte?

¡Ojalá supiera qué es

lo que quieren esos pechos de mí!

 

¿Qué he de hacer

para ser el primero de tus hombres,

para ser el primer explorador,

el primer descubridor,

el primer colono

en tu pelo, en los pliegues de tu chal?

¿Qué he de hacer para entrar en el mar

y tenderme en tus cálidas arenas?

Miles de locuras hice hasta ahora

para satisfacer tu imaginación,

miles de veces caí muerto

para llegar hasta ti.

Oh tú, a cuyos pies se han sometido

los más poderosos reinos.

Libérame

de mi locura y de tu belleza.

                       

¿Qué he de hacer?

¿Qué debo hacer para que mi gatita me perdone?

La alimento

con trigo, almendras y pasas,

he ofrecido a sus pechos

manzanas,

vino

y leche,

le he colgado en el cuello

un amuleto azul contra el mal de ojo

y un maravilloso zafiro.

¿Qué es lo que me pide la gatita de suave pelo?

La he sentado, como una reina, en mi trono,

la he acompañado al mar los domingos,

la he bañado todas las tardes...

¿Por qué después de tanto amor y veneración

me ha mordido la mano?

¿Por qué me llama amor

sin que su amado sea?

¿Por qué nunca me perdona,

si Dios desde Sus alturas perdona?

 

¿Qué he de hacer para manifestar al amor mi lealtad?

¿Qué he de hacer para ser enterrado entre los mártires?

Me internaron, por amor, en el psiquiátrico

y hasta ahora, amiga mía, no me han soltado.

Me ahorcaron, por la poesía, muchas veces,

mas parece que no me han matado.

Intentaron arrancar la rebeldía de mi corazón y de mis papeles,

y parece, amiga mía, que dentro de la rebeldía,

me han sumido.

 

Oh tú, por quien mi amor

entra por la puerta de las leyendas

y gasta mi vida y mis juguetes.

Ya no me quedan más aficiones

que reunir el kohol del Hiyaz [1] que esparciste por las esquinas,

ya no me quedan más preocupaciones

que extinguir el fuego que tus pechos encendieron en el corazón de los espejos.

Ya no tengo respuesta satisfactoria

cuando me preguntan por ti mis lágrimas y mis manos.

 

Ahora tómate el café y dime:

¿Qué he de hacer?

Yo, que desde el año dos mil antes de la boca

ya pensaba en la tuya.

Yo, que desde el año dos mil antes de los caballos

galopaba, cual caballo, en torno a tu cintura.

Cuando hablan del Nilo,

me enorgullezco por la largura de tu pelo.

Tu caftán estampado de flores

me transporta al país de las maravillas,

tus extremidades están sembradas de lunares

como estrellas.

Como loco grito por mi amor.

¿Por qué vas, amada mía, en contra de los dones?

Te ruego que sonrías,

te ruego que te avengas.

Sabes muy bien

que toda mi experiencia está a tus órdenes,

y los dedos con los que he poblado universos

también.

Ellos también

están a tus órdenes.

 

                                                                                                            15-4-1983.

     [1]  Literalmente "la barrera". Región costera del mar Rojo, en Arabia, que comprende las ciudades de la Meca, Medina, Yedda, Taif y Yenbu.

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Colaboradores:

Carolina Fraile, Milagros Nuin,
Iris Hofman,
Yumana Haddad
 
Abdul H.Sadoun, Muhsin Al Ramli.

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Ahmed Hijazi
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