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Nizar Qabbani
Traducción del árabe por DIARIO
DE UN ESTUDIANTE FRACASADO ¿Qué he de hacer? ¿Qué es exactamente lo que me
pides? En la escuela del amor he gastado
mi vida, durante noches y noches
estudiaba, memorizaba... He hecho todos los deberes, todo lo que se podía hacer en la
alcoba del amor lo he hecho... todo lo que se podía grabar en
palo de rosa lo he grabado... todo lo que se podía dibujar: letras, puntos y círculos, lo he dibujado. ¿Por qué, entonces, mi cuaderno
está lleno de suspensos? ¿Por qué menosprecias mi
historial, mis facultades y mi arte? Aún no entiendo, amiga mía, qué he de hacer.
¿Qué he de hacer? Dios sabe que me he dedicado exclusivamente a tus pechos, me he comportado como un artista
principiante, he cansado y maltratado el mármol desde los tiempos de la
esclavitud sin conseguir ningún premio. Soy, desde joven, de tus pechos escultor sin
recompensa, cargo la arena a la espalda y la arrojo en el mar del
infinito. Llevo desde el año dos mil antes
del pecho haciendo lo mismo... ¿Por qué, amiga mía, me pides que comience desde el
principio? ¿Por qué se ataca ahora mi
ingenio y las formas de mi arte? ¡Ojalá supiera qué es lo que quieren esos pechos de mí! ¿Qué he de hacer para ser el primero de tus
hombres, para ser el primer explorador, el primer descubridor, el primer colono en tu pelo, en los pliegues de tu
chal? ¿Qué he de hacer para entrar en
el mar y tenderme en tus cálidas
arenas? Miles de locuras hice hasta ahora para satisfacer tu imaginación, miles de veces caí muerto para llegar hasta ti. Oh tú, a cuyos pies se han
sometido los más poderosos reinos. Libérame de mi locura y de tu belleza.
¿Qué he de hacer? ¿Qué debo hacer para que mi
gatita me perdone? La alimento con trigo, almendras y pasas, he ofrecido a sus pechos manzanas, vino y leche, le he colgado en el cuello un amuleto azul contra el mal de
ojo y un maravilloso zafiro. ¿Qué es lo que me pide la
gatita de suave pelo? La he sentado, como una reina, en
mi trono, la he acompañado al mar los
domingos, la he bañado todas las tardes... ¿Por qué después de tanto amor
y veneración me ha mordido la mano? ¿Por qué me llama amor sin que su amado sea? ¿Por qué nunca me perdona, si Dios desde Sus alturas
perdona? ¿Qué he de hacer para
manifestar al amor mi lealtad? ¿Qué he de hacer para ser
enterrado entre los mártires? Me internaron, por amor, en el
psiquiátrico y hasta ahora, amiga mía, no me
han soltado. Me ahorcaron, por la poesía,
muchas veces, mas parece que no me han matado. Intentaron arrancar la rebeldía
de mi corazón y de mis papeles, y parece, amiga mía, que dentro
de la rebeldía, me han sumido. Oh tú, por quien mi amor entra por la puerta de las
leyendas y gasta mi vida y mis juguetes. Ya no me quedan más aficiones que reunir el kohol del Hiyaz [1]
que esparciste por las esquinas, ya no me quedan más
preocupaciones que extinguir el fuego que tus
pechos encendieron en el corazón de los espejos. Ya no tengo respuesta
satisfactoria cuando me preguntan por ti mis lágrimas
y mis manos. Ahora tómate el café y dime: ¿Qué he de hacer? Yo, que desde el año dos mil
antes de la boca ya pensaba en la tuya. Yo, que desde el año dos mil
antes de los caballos galopaba, cual caballo, en torno
a tu cintura. Cuando hablan del Nilo, me enorgullezco por la largura de
tu pelo. Tu caftán estampado de flores me transporta al país de las
maravillas, tus extremidades están sembradas de lunares como estrellas. Como loco grito por mi amor. ¿Por qué vas, amada mía, en
contra de los dones? Te ruego que sonrías, te ruego que te avengas. Sabes muy bien que toda mi experiencia está a
tus órdenes, y los dedos con los que he
poblado universos también. Ellos también están a tus órdenes.
15-4-1983. |
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