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MUIN BASISU
(1927-1984) Traducido del árabe por:
TRES
MUROS PARA LA SALA DE TORTURA Al alba Yo
resistiré... Mientras
haya en el muro una página en blanco y
no se derritan los dedos de mi mano. Aquí,
alguien pulsa un
mensaje a través del muro. Nuestros
hilos se han convertido en nuestras venas, las
venas de estos muros. Toda
nuestra sangre se derrama en
las venas de estos muros... Un
mensaje a través del muro: Ellos
han cerrado una celda, han
matado a un prisionero, han
abierto otra celda y
han llevado a un prisionero... A mediodía Ellos
me han puesto delante el papel, me
han puesto delante el lápiz, me
han puesto en la mano la llave de mi casa. El
papel que han querido manchar ha
dicho: ¡Resiste! El
lápiz cuya frente han querido mancillar en el barro ha
dicho: ¡Resiste! La
llave de la casa ha dicho: En
nombre de cada piedra de
tu humilde casa ¡Resiste! Un
golpe en el muro es
el mensaje de una mano rota que
dice: ¡Resiste! Y
la lluvia cae golpeando
el techo de la sala de tortura. Cada
gota grita: ¡Resiste! Al
ponerse el sol Nadie
está conmigo, nadie
oye la voz de este hombre, nadie
lo ve. Cada
noche, cuando los muros y
las puertas se cierran... él
sale de mis heridas sangrantes y
camina por mi celda. Soy
yo. Es
como yo. Le
veo de niño y
con veinte años. Es
mi único consuelo, mi
único amor. Es
la carta que escribo cada noche y
el sello para el amplio mundo y
el pequeño país. Esta
noche lo he visto saliendo
de mis heridas sombrío,
torturado, triste, caminando
en silencio, sin decir nada,
como si dijera: No
me volverás a ver si confiesas, si
escribes...
LA ROSA Y EL PÁJARO El
pájaro ha jugado a
su gran juego. Ha
creado la rosa, le ha dado forma
en seis días y
el séptimo día se ha dormido. El
pájaro se ha cansado de crear, de
dar forma, y se ha dormido. El
pájaro se ha dormido y
la rosa gira sin cesar en
torno al pájaro... ¡Despierta,
pájaro! Que
la rosa se tambalea y
está a punto de caer en un pozo llamado
jarrón de flores. ¡Despierta,
pájaro! Por
tu plumaje reptan las polillas y
un batallón de hormigas concentrado en tus
alas está a punto de arrancártelas. ¡Oh,
pájaro! La
rosa se tambalea, se tambalea, se tambalea, está
a punto de caer, pájaro. Despierta,
pájaro. Despierta,
pájaro. Despierta,
pájaro. YO, TÚ, ÉL En
su vocabulario no había árboles ni
flores... En
su vocabulario no había pájaros. Sólo
sabía lo que le habían enseñado: matar
a los pájaros, y
mató a los pájaros, odiar
a la luna, y
odió a la luna, tener
un corazón de piedra, y
tuvo un corazón de piedra, a
gritar: “¡Viva lo que sea!” “¡Abajo
lo que sea!” “¡Muera
lo que sea!”. En
su vocabulario no había árboles, en
su vocabulario no había tú
ni yo porque
él debía matarnos a
ti y a mí. Sólo
sabía lo que le
habían enseñado: matarnos
a ti y a mí. ENCUENTRO CON UN HOMBRE CUYO NOMBRE ERA ÉL Él:
¿Qué noticias hay en la tierra? -
Perdón,
la tierra gira y Egipto También gira, pero... Él: Pero ¿qué? No entierres secretos en tu pecho. -
¿
Subo el volumen de la radio? Él: No. Aquí estás seguro. Di lo que quieras. -
Estás
a punto de convertirte en un mito. Él: Eso no me alegra en absoluto. Quien haga de mí un mito, me reniega. No soy una imagen en el muro. A Egipto le basta con las tres pirámides, no tiene necesidad de una cuarta. Prefiero ser ventana en una casa a ser estatua en una calle. -
Y
tu mausoleo... Él (interrumpiendo): Eso es lo que me empieza a preocupar porque rechazo que se convierta en la lámpara
de Aladino que frote el impedido o el pájaro ruc que se cuelga con las alas a falta de manos. Yo no soy una puerta que se abre con un eslogan y se cierra con otro eslogan. Quien me cuelga en el ojal de su abrigo o me momifica en su boca no cree en mí. Yo no soy un muro que cura al leproso y al sarnoso si lo tocan. No tengo nada que ver con eso. ¿Hay algo más? -
Temo
que te conviertas en algo sobrehumano. Él: Cuando Dios ama a un ángel, le convierte en un hombre. -
Tu
muerte nos ha sorprendido. Era el sufrimiento de la vida. Él: No. Era la revolución, “otro
julio”, la revolución del hombre contra el mito. (Telón)
A UNA TURISTA Perdón,
señora. Ha venido cuando Las
manos de los poetas han sido cortadas. ¿Qué
hay para vender en el Este? Nosotros
hemos vendido a una turista vieja que
ha llegado antes la
tumba de Saladino y
la ciudad de Hittin. Hemos
vendido los jardines de Babel, las
flores y capullos en los mercados del mundo, hemos
vendido los dedos y los anillos. No
nos queda más que las pirámides, ¡y
qué pesadas son sus piedras! La
esfinge está herida, morirá
si no abandona esta tierra, si
no se quita de su frente el cuchillo. Perdón,
señora. Hemos vendido el último ataúd, hemos
arrojado al río el último tintero y
hemos degollado al último gallo que cantaba. No
nos queda más que Dios, que
corre cual gacela verde perseguida por todos
los perros de caza y
galopantes mentiras. Le
perseguiremos. Cazaremos a Dios para usted. Los
que vendieron al poeta, señora, venderán
también a Dios BIOGRAFÍA DEL
POETA Muin
Basisu nació en 1927 en Gaza. En 1948, tras la implantación del Estado de
Israel, se vio obligado a marcharse de Palestina, eligiendo primero El Cairo
como lugar de residencia y luego Bagdad. Comunista convencido, pagó con al
menos seis años de cárcel su intensa actividad política, sin renunciar jamás
a sus ideas. Tras una peregrinación desde mediados de los años sesenta por
diversas ciudades: El Cairo, Beirut, Damasco, Moscú... se estableció en Beirut
a comienzos de los años setenta, participando activamente en la actividad
cultural y política de la ciudad hasta la invasión israelí del Líbano en
1982. Posteriormente vivió en Túnez, Alemania y Londres, donde falleció súbitamente
en 1984. Considerado
como uno de los principales poetas palestinos, recibió en 1981 el premio
literario Lotus, concedido por la Unión de escritores afro-asiáticos. Su poesía
refleja de forma rotunda su tragedia personal y la de su pueblo, y a la vez se
identifica con cualquier tipo de tragedia humana, ya sea del pasado o del
presente. Entre
sus obras poéticas, destacan: Palestina en el corazón (1960), Los árboles
mueren de pie (1963), He venido para llamarte por tu nombre (1968), Poemas
en los cristales de las ventanas (1970),
Los últimos corsarios son pájaros (1973), Ahora, toma mi cuerpo cual
saco de arena (1976). |
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