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MAHMUD
DARWISH
Traducción
del árabe por TE
MATARON EN EL VALLE Te regalo mi
recuerdo ante la mirada del tiempo, te regalo mi
recuerdo. ¿Qué dice el fuego
en mi país? ¿Qué dice el
fuego? ¿Has sido mi amor o una tempestad
sobre las cuerdas? Yo soy extranjero en
mi propio país, extranjero. Te regalo mi
recuerdo bajo la mirada del tiempo, te regalo mi
recuerdo. ¿Qué le dice el
relámpago al cuchillo? ¿Qué dice el relámpago? ¿Fuiste en Hattin[1] un símbolo de la
muerte de Oriente? ¿Y yo soy Saladino o un esclavo de los
cruzados? Te regalo mi
recuerdo ante la mirada del tiempo, te regalo mi
recuerdo. ¿Qué dice el sol
en mi país? ¿Qué dice el sol? ¿Estás muerta sin
sudario y yo estoy sin
Jerusalén? Despuntó del valle. Dicen que redujo el
valle y se ocultó. Su belleza secreta
rodeó las pequeñas espigas y resolvió las
preguntas de la tierra. Los de mi generación
¿recordáis el verano? Flores de Hebrón y huérfanos de Hebrón ¿recordáis el
verano que asciende de sus
dedos y abre todas las
puertas? Una violeta le dijo
a su vecina: tengo sed. Abdallah me regaba. ¿Quién se ha
llevado la juventud de los jóvenes? Despuntó del valle y en el valle se
muere. Nosotros crecemos
entre cadenas. Despuntó del valle
de pronto y en el valle se
muere por etapas. Ahora nos alejamos
de él generación tras generación, vendemos las
aceitunas de Hebrón gratis, vendemos las piedras
de Hebrón, vendemos la historia
de Hebrón, y la vendemos para comprar en su
pecho la imagen de un asesinado
luchando. No reconocí el amor
de cerca. Que lo reconozca mi
muerte. Mi infancia-Troya árabe pasa y no vuelve. Todos los puñales
están en ti. Elévate verdor del limón, brilla en la noche y aumenta el llanto de los que llegan. El viento está en
un puñal y nuestra sangre es
crepúsculo. No quemes tu pañuelo
verde, la noche se quema. Bienaventurada la
serpiente que ha dormido en la madera
derruida. Bienaventurada la
espada que convierte al cuello en ríos de
libertad. No reconocimos al
amor de cerca. Que se enfade el
enfado. Caminamos a la Troya
árabe y la lejanía se
acerca. No recuerdas cuando escapamos de
ti hacia los vastos
exilios. Aprendimos los
idiomas universales y el cansancio del
largo viaje hacia el ecuador. Aprendimos a dormir
en todos los trenes, lentos y rápidos, el amor en el puerto y el cortejo
preparado para todo tipo de mujeres. Aprendimos la
amistad de cada herida, la lucha de los
enamorados, el deseo envasado y la sopa sin sal. ¡Oh país lejano! ¿Se ha perdido mi
amor en el correo? Ni el beso de goma
nos llega ni el óxido de
hierro. Todos los países
son el nuestro y nuestra parte de
ellos es el correo. No recuerdas cuando escapamos de
ti a las cárceles. Hemos aprendido a
llorar sin lágrimas y a leer las
paredes, los cables y la triste luna, libertad, una paloma, la satisfacción de
Jesús y la escritura de
los nombres: Aisha se despide de
su esposo y vive Aisha, viven los perfumes
de la sangre, el rocío y el jazmín. ¡Oh rostro lejano! Te mataron en el
valle pero no te mataron
en mi corazón. Quiero que
reconstruyas mi espontaneidad oh rostro lejano. Recuérdanos cuando te buscamos
en la hecatombe. Que se quede tu
brazo que da al mar y la sangre en los
jardines, y sobre nuestro
renacimiento se alce un puente. Que se queden todas
las azucenas de la palma húmeda en su jardín, pues llegamos. ¿Quién compra a la
muerte un billete hoy sino nosotros? ¿Quién? Hemos exprimido
todas las nubes de los mapas del
mundo y los poemas de la
nostalgia por el país. Ni su agua riega ni sus anhelos
queman ni construye un país. Recuérdanos. Nosotros te
recordamos como un verdor que surge de cada
sangre, barro y sangre sol y sangre flores y sangre noche y sangre, y te desearemos cuando despuntes del
valle y desciendas al
valle cual gacela que nada en un campo de
sangre sangre sangre sangre. Oh beso que duerme
sobre un cuchillo, manzana de besos. ¿Quién recuerda el
sabor que queda -no estando tú- como el jardín de
la esperanza? - Hemos crecido,
infeliz, me dijo la vida. - ¿Y mi amor? - Los muertos no
crecen. - ¿Y mis lunas? - Se cayeron con la
casa. ¡Oh beso que duerme
sobre un cuchillo! ¿Te acuerdas de mi
boca? Te quiero cuando te
quemas. ¿Quemarás mi
sangre? Amo tu muerte cuando
me lleva a mi país cual lirio ardiente o pájaro
hambriento. ¡Oh beso que duerme
en un cuchillo! La naranja ilumina
nuestra ausencia, la naranja ilumina, el jazmín excita
nuestra soledad pero el jazmín es
inocente. ¡Oh beso que duerme
en un cuchillo! Te despiertas en la
frontera del mañana, te despiertas ahora y diseminas la costa
negra como el viento y el
olvido. ¡Oh beso que duerme
en un cuchillo! El éxodo ha
crecido, ha crecido el
amarillo de las rosas ¡Oh mi amor
asesinado! Ha crecido el
vagabundeo por la luz de un mundo que me ignora, ha crecido la tarde
en las calles de cada destierro, ha crecido la tarde
en las ventanas de cada cárcel, ha crecido en todas
las direcciones, ha crecido en todas
las estaciones, y te veo alejándote, alejándote
por el valle lejano. Abandonas nuestros
labios, abandonas nuestra
piel, abandonas... Eres una fiesta. Te veo. Las palmeras caen. ¿Qué dijo Abdallah? - En la época avara proliferan los niños,
el recuerdo y los nombres de
Dios. Te veo. Cada mano grita allí. Fuimos pequeños, las cosas estaban
preparadas y el amor era un
juego. Te veo. Mi cara dentro de ti
me conoce como la abundante
arena conoce todo su amor por la
playa. Te alejas de mí y la muerte es un
juego. Te veo. Los olivos inclinan
la cabeza a un viento
pasajero. Todas las raíces
están aquí, aquí están todas las pacientes
raíces. Que se quemen todos
los vientos negros en unos ojos
milagrosos ¡Oh mi valiente
amor! No queda nada por qué
llorar. Adios. Las ceremonias de
despedida han crecido y la muerte es una
etapa que hemos comenzado. La muerte se ha
perdido, se ha perdido en el alboroto del
nacimiento. Extiéndete desde el
valle hasta la causa del
éxodo cual cuerpo que
corre sobre cuerdas, cual gacela de lo
imposible. |
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