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Nizar Qabbani
Traducción del árabe por
PINTAR CON PALABRAS No
me pidas cuentas de mi vida: la
conversación se alargará. En
todas las épocas estoy presente, como si tuviera
un millón de años. Mis
maletas se han cansado del largo viaje y
yo me he cansado de
mi caballo y de mis conquistas. No
ha quedado ni un pecho, blanco o negro, en
cuyo territorio no haya plantado mis banderas. No
ha quedado ni un rincón en el cuerpo de una bella por
el que no haya pasado mi caravana. De
la piel de las mujeres he confeccionado un manto, he
construido pirámides de sueños y
he escrito poemas a cuya magia sólo se asemejan las
palabras de Dios en la Torah. Hoy
me siento en la cubierta de mi barco cual
ladrón buscando el camino de salvación, giro
la llave del harén y no veo en
la sombra más que calaveras de muertos. ¿Dónde
están los prisioneros? ¿Dónde
están mis pertenencias? ¿Dónde
está el incienso que fluía de mis habitaciones? Hoy
los pechos se vengan y
me devuelven las puñaladas. Las
tristezas de Harún Al Rashid[1]
son amargas. ¡Si
conocieras la amargura de la tristeza! Soy
como la antorcha del camino, amiga mía, lloro,
pero nadie ve mis lágrimas. El
sexo fue un calmante que probé: no
acabó con mis tristezas ni mis crisis y
el amor entero se tornó semejante
a las hojas en los bosques. Soy
incapaz de amar ni una hormiga o
una nube, de amar cualquier guijarro. He
practicado mil y una religiones y
he descubierto que la mejor es
adorarme. Tu
dulce boca no soluciona mi caso: mi
problema está en mi cuaderno y mi tintero. Todos
los caminos entre nosotros están cerrados: nuestra salvación es pintar con palabras. |
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