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MUHSIN AL RAMLI [1]
NO
A LIBERAR IRAQ DE MÍ Esta tinta derramada en vuestra
prensa es la sangre de mi país. Esta luz diluviada de vuestras
pantallas es el brillo de los ojos en los
niños de Basora. Éste que está sollozando en la
oscuridad de su exilio soy yo; huérfano después de que hayáis
matado a mis padres: Tigris y Eúfrates; viudo después de que hubierais
crucificado la pareja de mi alma: Irak ¡Por ti, tierra mía:
crucificada de entre las regiones!ç Ay de vosotros, señores de la
guerra. Escuchadme: No a la fiesta de los ejércitos
en el tejado de mi casa. No al verdugo que habéis
plantado o al que vais a plantar. No a vuestra libertad caída sobre las cabezas de mi gente en bombas. No a liberar Irak de mí o a mí
de él. Yo soy Irak. Mis hierbas son las letras y sé
lo que quiero. Dejadme a mí mismo, a mi rabel y
a vuestra ausencia. Volved a vuestras películas detrás
del océano. Dejad para mí lo que queda de los alminares, de los
mausoleos de mis ancestros, de las tumbas de mi familia... y bebed de las copas del petróleo
hasta que os saciéis. Robad la miel del azufre y la
arena del desierto. Llevad con vosotros a vuestros
clientes. Llevaos al dictador con cada
parte de vosotros que ha comprado con mi sangre. Llevad lo que queráis y marchad, dejadme solo con lo derribado de los sueños
de mi hermana, con el incendio de las palmeras
en las orillas de Mesopotamia, con los huesos de mi padre y el té de la merienda. Dejadme solo con las canciones tristes del
sur, con la danza degollada del norte y con el pavo real de los Yasidíes. Dejadme solo curando las heridas de mi tierra:
Irak. Solo... igual que María... solo con mi soledad... Mi país: el crucificado de entre
las regiones. Sabré cómo animar su resurrección. Sabrá cómo renacer de su
ceniza. ¿Acaso habéis olvidado que él
es el creador del Fénix? Un infierno para vosotros, señores
de la guerra. Escuchadme: No asustéis a las nubes de
Bagdad con vuestros aviones. No sembréis soldados en nuestro
jardín. No quitéis la chilaba a mi
madre. No. Grito "no" a
liberar Iraq de mí o a mí de él. Yo soy Iraq. Las aldeas han florecido de mi
abrigo, y sé lo que quiero. Dejadme a mí mismo, a mi familia
y a vuestro olvido.
[1]
Poeta
iraquí nacido en Shirqat, al norte de Irak, en 1967. Novelista y traductor.
Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Madrid con
la tesis: Las huellas de la cultura islámica en El Quijote. Vive en
España desde 1995. Entre sus publicaciones, destacan: El regalo del
siglo que viene (1995), Hojas lejanas del Tigris (1998) y Migajas
esparcidas, obra con la que obtuvo el premio Arkansas 2002 a la mejor
obra literaria árabe traducida al inglés. Codirige la revista cultural árabe
Alwah. Los dos poemas traducidos por el propio poeta, pertenecen a Todos
somos viudos de respuestas. _____________________________________________ |
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