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Adonis
Traducción del árabe por SITUACIONES (fragmentos) Situación de la colcha cuando el sol abre su alcoba a la
tarde las gaviotas ven tejida una
colcha sobre el rostro del cielo. Situación de la vejez Siempre que digo: he envejecido, me han consumido las heridas, una tempestad me sacude y me recubre la mañana con sus
miembros. Situación de la nube Una nube de palabras: se evaporan del cadáver de los
profetas y cubren el cielo. Situación de un instante Un instante nace del encuentro de la ciudad y el
rechazo. Lo he casado con mi espacio, le he ofrecido mi anillo, y cada vez que la tierra me
ahoga, lo despierto. Ahora vive conmigo en lo más alto de su ritmo. Situación de la fuente Exilio es esta fuente y exilio para el sediento este agua y esta
corriente. En las palabras y en las cosas. ¿Traiciona la fuente y borra lo que escriben las guitarras del
agua? Situación de una rosa La muerte empezó a acercarse, a
descender en el agua, se tragó los recipientes, la rosa de los recipientes no
hizo más que inclinarse: se desvaneció y entregaron a la
muerte sus hojas inclinadas. Situación de una silla Cuatro extremos pero no sé cuáles son tus patas y cuáles son tus brazos. Sólo me queda atestiguar: tú eres la más paciente de los extremos del hombre, y la más duradera. Situación del desierto/el narciso El agua posee una flauta que yo escuchaba y mi deseo escuchaba una lengua cuyo sonido se retrasaba y surgía en cualquier momento. He cambiado de caravana. La creación es barro, juego. Me recrearé con mis secretos y con su juego. Yo soy éste que un desierto ha
creado. Los ciervos de mis sueños están vestidos con palmeras. Es inútil jugar al tric-trac con la luna, viajar en una alfombra de seda, es inútil creer las profecías del cuervo de mi suposición ni las promesas de destrucción. Oh, poesía, cochero loco, tómanos para adelantarnos a nuestra muerte, para ver y escribir lo que vendrá y para ser la Fatiha[1]
del libro. Desierto-madre, y yo soy el testimonio perdido, desvaría como quien camina sobre sus miembros. Camina y amarra los pies al espacio. Y yo soy el
testimonio, nuestra tierra se desvanece por tantos profetas como ve sobre ella. Desierto: secreto. Este es el secreto manifiesto, una nube que arroja su manto sobre nosotros, su murmullo es el lenguaje oculto de las estrellas. Extravío, y una caravana pierde una caravana. Desierto. Una piedra me roza: ¿eres tú mismo? Yo rozo a la acera
amiga. ¿Eres tú mismo? Tu chispa ha devorado a la chispa. Desierto. Una palmera lleva una estrella. Una camella lleva la luna y crea los desiertos. Desierto: narciso que se sumerge y flota en el laberinto de los espejos hecho añicos. Danza con su imagen y su llanto y graba en ella su rostro, sus fragmentos se desintegran. Enloquece con estas imágenes
fragmentadas. Teje el día con la noche como un sueño que alumbra y muere amando. Narciso es el único que queda. Narciso no es más que un
espectro, este espectro no es más que su
sollozo. Helo aquí. Lo veo como lo han
descrito sus sueños. Ha olvidado el
camino que le conduce a su agua, ha
olvidado las palabras. Lo veo coronado con su espejismo. Fatigado, ha dado la mano al infinito cielo y se ha dormido.
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