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MAHMUD
DARWISH
TOMA
MI CABALLO Y SACRIFÍCALO Tú, no mi
obsesión de conquistas, eres mi boda. He dejado a
mi alma y a sus parientes, tus demonios interiores, la libertad
de plegarse a tus deseos. Toma mi
caballo y sacrifícalo para que,
cual guerrero tras la derrota, yo camine sin sueños
ni emociones... Paz a la
fatiga que deseas, al príncipe
cautivo, al oro necesario para la celebración del verano
por tus seguidores. Mil paces para ti, entera y
plena con tus pretendientes, humanos o genios. Paz a lo
que has hecho de ti para ti: la
horquilla de tu pelo rompe mi espada y
mi escudo, y el botón
de tu camisa porta, en su luz, la contraseña
para toda clase de pájaros. Toma mi
aliento como si tomaras una guitarra que acceda a tus
deseos de viento. Toda mi Andalucía está en
tus manos. No descuides ninguna cuerda para
defender el alma en mi Andalucía. Yo sabré,
en otra época, sabré que
he logrado la victoria con mi desesperación, que he
encontrado mi vida, allí, fuera de
ella, junto a mi pasado. Toma mi
caballo y sacrifícalo,
para que yo porte mi ser, vivo o muerto... _______________________ |
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